Redessvida.org

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Inicio Noticias Palabras de agradecimiento de Mons. Juan Antonio Reig Pla tras recibir el «Premio Internacional Cardenal von Galen»

Palabras de agradecimiento de Mons. Juan Antonio Reig Pla tras recibir el «Premio Internacional Cardenal von Galen»

Imprimir PDF

Agradezco a Dios y a «Vida Humana Internacional» la entrega del premio «Beato Cardenal von Galen» en reconocimiento, inmerecido, a mi trayectoria en defensa de la vida humana, el matrimonio y la familia.

 

Quiero hacer extensible este premio a todo el episcopado español de quien recibo el encargo de presidir la «Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida». Del mismo modo quiero expresar mi gratitud al «Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia» donde he recibido las claves para afrontar, desde la antropología adecuada, los embates de la «cultura de la muerte». También debo recordar con veneración y profundo agradecimiento filial al Beato Juan Pablo II y a Su santidad el Papa emérito Benedicto XVI, de los que tanto he aprendido, y que han regalado a la Iglesia y al mundo un luminoso Magisterio sobre el matrimonio, la familia y la vida.

 

Sin los colaboradores de Valencia, mi Diócesis de origen, y sin los demás colaboradores de las Diócesis de Segorbe-Castellón, Cartagena y Alcalá de Henares, no hubiese sido posible continuar la hermosa tarea de anunciar y servir el Evangelio de la familia y de la vida. Gracias a todos ellos y a quienes me han acompañado en la Subcomisión de Familia y Vida para alentar y ayudar a las Delegaciones de Familia y Vida, a los Centros de Orientación Familiar (COF) y a todos los movimientos  familiares y pro-vida de España.

 


En mi trabajo no he buscado otra cosa que servir a Dios, a su Santa Iglesia y a mi prójimo, especialmente a los que más sufren, aunando la propuesta de la verdad de Cristo, los argumentos de fe y razón que la justifican, y el amor a todas las personas, incluso a los que me persiguen, distribuyendo con mis pobres manos la misericordia que yo recibo de Dios y que tanto necesito.

 

Como lema de este trabajo en defensa del matrimonio, la familia y la vida, siempre me ha acompañado el testimonio de los Apóstoles: «Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres» (Hech 2, 29). Y si en algún momento he recibido los zarpazos de quienes promueven la cultura de la muerte, como los Apóstoles, con la ayuda  de la gracia, me siento«contento por haber merecido algún ultraje por el nombre de Jesús» (Hech 2, 41).

 

Mi último reconocimiento quiero que sea para mis padres y para mi familia donde he aprendido la grandeza del amor y el valor inviolable de la vida.

 

Dios quiera que llegue pronto el día en que todos, después de una gran batalla cultural entre la vida y la muerte, que en realidad es una gran batalla espiritual, triunfe en España el respeto incondicional a la vida naciente y el aprecio, cuidado y cariño por los ancianos, los enfermos terminales, los empobrecidos y todos los que sufren. ¡Cristo ha resucitado! La victoria ya ha sido dada y no podemos dar a nadie por perdido, debemos salir a las “periferias” para ayudar y socorrer a los más débiles. En Cristo, como nos recuerda el querido Papa Francisco, está puesta toda nuestra esperanza. Rezad por mí y encomendadme a nuestra Madre la Santísima Virgen María y al Beato Cardenal Clemens August Graf von Galen. Muchísimas gracias.