Planned Parenthood y su fundadora Margaret Sanger contribuyeron con el surgimiento del racismo eugenésico

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Padre Shenan J. Boquet
Presidente
Human Life International 

“Planned Parenthood fue fundada por una mujer blanca racista”.

No, esta frase no fue escrita por ningún activista provida con el objeto de rechazar la historia pintada de rosas, por parte de Planned Parenthood, acerca del legado de Margaret Sanger. Sorprendentemente, aparece en una declaración firmada por cientos de empleados y simpatizantes actuales de Planned Parenthood [1].

La declaración fue emitida el mes pasado [junio de 2020], para plantear inquietudes sobre la directora ejecutiva de Planned Parenthood de Greater New York (PPGNY), Laura McQuade (que desde entonces ha sido despedida). En la declaración, los empleados expresaron una letanía de quejas contra McQuade. Pero uno de los cargos es profundamente irónico a la luz de los esfuerzos que Planned Parenthood ha estado haciendo recientemente para mostrar su apoyo al movimiento Black Lives Matter (“Las vidas de las personas negras importan”, traducción libre) – a saber, que existía una cultura de “racismo y anti raza negra” en PPGNY bajo el liderazgo de McQuade.

La directa y sorprendente confesión de estos empleados acerca de la historia racista de Planned Parenthood se produce en el contexto de sus quejas sobre una supuesta falta de equidad racial dentro de la organización. Después de señalar que Sanger era racista, la declaración agrega: “Esa es una parte de la historia que no se puede cambiar. Si bien se han hecho esfuerzos para deshacer parte del daño causado por el racismo institucional, muchos de estos problemas han empeorado bajo el mandato de McQuade”.

“No queremos que se sepa que queremos exterminar  a la población negra”­- Margaret Sanger.

La declaración es extraordinaria a la luz de la enorme cantidad de energía que Planned Parenthood ha empleado en los principales medios de difusión a lo largo de los años para desacreditar las afirmaciones del movimiento provida de que Sanger era racista y que su racismo aún impregna a la organización. Lo que sugiere la declaración es que incluso muchos dentro de esta entidad saben muy bien que esta información por parte de Planned Parenthood es simplemente propaganda.

Es hora de retirar la estatua de Margaret Sanger

En los últimos días y semanas, los manifestantes mal llamados “progresistas” de todo el país, y de hecho del mundo, han estado derribando estatuas, aparentemente motivados por el movimiento Black Lives Matter y la creencia de que las personas representadas en las estatuas tenían alguna conexión u otra con la esclavitud, el racismo o el fanatismo.

Este ataque de iconoclasia es tan indiscriminado que la ira de los manifestantes se ha ensañado con casi cualquier estatua, siempre que represente a un hombre blanco que en algún momento poseía algún tipo de posición de prominencia o poder. A fines del mes pasado, por ejemplo, los católicos observaron con consternación cómo los manifestantes en California derribaban estatuas que representaban a San Junípero Serra. Y recientemente, los activistas “progresistas” han señalado a una famosa estatua de San Luis, el santo rey medieval, en la ciudad de ese nombre, exigiendo que sea retirada.

La historia es bastante clara en darnos a conocer que ambos hombres santos defendieron ardientemente los derechos de los débiles, los oprimidos y los explotados, a menudo en oposición directa a los prejuicios de su época.

Como señaló la Arquidiócesis católica de San Luis en una declaración reciente, San Luis instituyó reformas políticas diseñadas para proteger a los vulnerables de los abusos de poder, y fue conocido por alimentar a los mendigos en su propia mesa e incluso lavarles los pies con sus propias manos a imitación de Nuestro Señor Jesucristo [2].

Desafortunadamente, la misma preocupación por los vulnerables no es evidente en la vida de otras figuras históricas famosas, cuyas estatuas han permanecido intactas, y cuyos legados no han sido cuestionados por los iconoclastas “progresistas”. Podría decirse que una de las peores de ellas, aquella cuyo legado ha causado el peor daño a la vida y el bienestar de las comunidades minoritarias, es Margaret Sanger, cuyo busto se exhibe prominentemente en la Galería Nacional de Retratos del museo Smithsonian de Washington, DC [3].

San Junípero Serra y San Luis pasaron su vida luchando por poner en práctica sus convicciones cristianas acerca de la dignidad fundamental y la igualdad de todos los seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios. Ambos santos se dedicaron aplicar estas convicciones de manera proactiva ayudando a los más marginados, vulnerables y explotados de la sociedad. Lo mismo no se puede decir de Margaret Sanger. La fundadora de Planned Parenthood se adhirió a la teoría profundamente inhumana y explotadora de la eugenesia, una teoría que tenía profundos vínculos con el racismo explícito. [Nota del Editor: La eugenesia es la ideología que cree en la existencia de una raza “superior” desde el punto de vista genético. Sus proponentes plantean eliminar, por medio del control de la natalidad, a los que ellos falsamente consideran “inferiores” y alentar la reproducción de los que consideran, falsamente también, “superiores”.]

La eugenesia racista de Sanger

Examinar los escritos de Sanger es hacer un viaje a un mundo horrible de demagogia  deshumanizante y programas aún más deshumanizantes, que llevaban a la práctica esta perversa ideología. Para Sanger, el mundo estaba dividido entre los “aptos” y los “no aptos”. Los “aptos” eran aquellos a quienes consideraba dignos de que se les permitiera reproducirse, a fin de aumentar la calidad de la raza humana, y los “no aptos” eran a los que se les debería impedir su reproducción por la fuerza, por medio de la esterilización y segregación obligatorias [4].

“El primer paso sería controlar la reproducción de los imbéciles, los defectuosos mentales y los epilépticos”, escribió en un documento llamado My Way to Peace (“Mi senda hacia la paz”, traducción libre). “El segundo paso sería hacer un inventario del segundo grupo, como, por ejemplo, los analfabetos, los indigentes, los desempleados, los delincuentes, las prostitutas y los drogadictos; clasificarlos en departamentos especiales bajo protección médica del gobierno y segregarlos en granjas y espacios abiertos” [5].

Reiteramos sus últimas palabras: “Segregarlos en granjas y espacios abiertos”. Esto no es otra cosa que campos de concentración para los “no aptos”.

El Estado, instó Sanger, debe “aplicar una política severa y rígida de esterilización y segregación a ese tipo de población cuya progenie ya está contaminada o cuya herencia es tal que los rasgos objetables pueden transmitirse a la descendencia”. En total, estimó que unos cinco millones de “degenerados mentales y morales” tendrían que ser segregados.

Inspirados por su pensamiento y el de otros eugenistas, docenas de estados de EEUU pusieron en marcha programas de esterilización forzosa, en los que decenas de miles de personas consideradas “no aptas” fueron esterilizadas, una enorme mancha en el historial de derechos humanos de este país [6].

Dado el racismo desenfrenado de la época, especialmente entre los eugenistas, no es sorprendente que Sanger haya centrado sus esfuerzos en reducir la fertilidad de las minorías raciales. Mientras los académicos debaten en qué medida Sanger estaba motivada por el racismo como tal, en oposición a las implicaciones racistas de sus creencias eugenésicas, que tendían a considerar a las comunidades minoritarias pobres como miembros “menos desarrollados” de la raza humana, no es controvertido afirmar que explícitamente se esforzó por difundir el control de la natalidad entre las comunidades minoritarias a través del llamado Proyecto Negro.

En una infame carta sobre ese proyecto, Sanger incluso parece sugerir que su organización estaba tratando de “exterminar” a los negros [7]. Mientras que algunas personas afirman que el sentido de la carta de Sanger ha sido mal entendido, lo cierto es que ella habla de los negros en esa carta con doloroso desdén, condenando su “ignorancia, superstición y dudas” [8]. También es verificable que al menos en una ocasión habló en una reunión del Ku Klux Klan.

En otra ocasión, escribió estas palabras asombrosamente deshumanizantes sobre los pueblos indígenas australianos: “Cuanto más bajo en la escala del desarrollo humano, menos control sexual encontramos. Se dice que el aborigen australiano, la especie más baja conocida de la familia humana, solo un nivel más alto que el chimpancé en el desarrollo del cerebro, tiene tan poco control sexual que solamente la autoridad policial puede impedir el que intente obtener satisfacción sexual en las calles”.

El racismo de Sanger todavía infecta a Planned Parenthood

Los activistas provida han señalado durante mucho tiempo que el ADN racista de la eugenesia todavía está muy activo en Planned Parenthood. Así como Sanger dirigió contra las comunidades minoritarias pobres sus actividades eugenésicas, también lo hace su organización hasta el día de hoy. Según un estudio, el 79% de las instalaciones de aborto quirúrgico de Planned Parenthood se encuentran a poca distancia de los vecindarios afroamericanos o hispanos/latinos.

Trágicamente, el número de abortos entre las comunidades negras y otras comunidades minoritarias es catastróficamente alto, en comparación con la población promedio. En la ciudad de Nueva York, por ejemplo, las últimas cifras muestran que se abortan más bebés negros cada año que los que nacen vivos. En todo el país, la tasa de aborto entre las mujeres negras es de tres a cuatro veces mayor que la de la población general.

Un líder negro provida que ha estado llamando la atención sobre este genocidio negro que ocurre dentro de las fronteras de nuestras propias ciudades es Ryan Bomberger, el fundador de The Radiance Foundation. En una poderosa imagen presentada por su organización, Bomberger señala: “Planned Parenthood: El principal asesino de vidas negras desarmadas” [9].

En una contundente respuesta a las condenas de las manifestaciones de Charlottesville hace unos años, Bomberger escribió: “No soy fanático de la bandera de batalla de los Confederados ni nada de esa nación derrotada, pero si quieres derribar los vestigios actuales de ‘supremacía blanca’, comencemos con Planned Parenthood”. [Nota del Editor: Los Confederados se refieren a los que lucharon por parte del Sur de EEUU (la nación derrotada), que estaba a favor de la esclavitud, en la guerra civil de ese país que tuvo lugar a mediados del siglo XIX.]

“Efectivamente”, continuó Bomberger, “la principal cadena de abortos de la nación nació en el racismo y el elitismo eugenésicos. Parece inyectarse en cada problema social en estos días, utilizando 554.6 millones de dólares anuales de los contribuyentes para complacer [a la izquierda militante], sin importarles nada. Han estado tuiteando sobre Charlottesville y poniendo fin a la supremacía blanca. Eso sería como Penthouse [revista pornográfica] queriendo poner fin a la pornografía...”. Y concluyó: “Planned Parenthood mata a más de 260 vidas negras desarmadas todos los días en EEUU, pero la izquierda los elogia”.

El hecho es que, con su apoyo vocal a Black Lives Matter, Planned Parenthood simplemente está moviendo las fichas, con la esperanza de que pasemos por alto la realidad de que no han hecho nada para rechazar los anti-valores fundamentales de Margaret Sanger. Están perpetuando su legado al apoyar los programas que ella inauguró, y el resultado ha sido la muerte de incontables millones de bebés no nacidos afroamericanos y latinos a lo largo de las décadas.

Esos cientos de empleados de Planned Parenthood de Nueva York tenían toda la razón al calificar a Sanger de racista, y también al afirmar que su organización estaba contaminada por el racismo institucional. Pero si quieren repudiar ese legado, deben renunciar ahora mismo a Planned Parenthood y a todo lo que esta organización representa, así como cerrar sus puertas. Hacerlo sería una de las mayores victorias para la justicia racial en la historia de nuestro país.

VHI agradece a José Antonio Zunino, del Ecuador, la traducción de este artículo.

Publicado originalmente en inglés el 6 de julio de 2020 en: https://www.hli.org/2020/07/planned-parenthood-eugenic-racism/

Notas:

[1]. Ver: https://saveppgny.wordpress.com/.

[2]. Ver: https://www.thecatholictelegraph.com/a-life-modeled-after-christ-st-louis-archdiocese-defends-namesakes-statue/67526.

[3]. Ver: https://www.lifenews.com/2020/06/30/if-theyre-removing-racist-statues-they-should-tear-down-margaret-sangers/.

[4]. Ver: https://mercatornet.com/offensive-statues-why-are-they-overlooking-margaret-sanger/22195/.

[5]. https://www.nyu.edu/projects/sanger/webedition/app/documents/show.php?sangerDoc=129037.xml.

[6]. https://en.wikipedia.org/wiki/Eugenics_in_the_United_States#:~:text=The%20most%20significant%20era%20of,legislation%20in%20the%20United%20States.

[7]. https://genius.com/Margaret-sanger-letter-from-margaret-sanger-to-dr-cj-gamble-annotated.

[8]. https://www.angelafranks.com/margaret-sanger-and-planned-parenthood/2016/11/14/the-negro-project.

[9]. https://www.theradiancefoundation.org/ppkkk/.