Redessvida.org

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Inicio Publicaciones Columna HLI ¿La fe "devota" de Joe Biden engañará a los votantes Provida?

¿La fe "devota" de Joe Biden engañará a los votantes Provida?

Imprimir PDF

Por el Padre Shenan J. Boquet – Presidente de Vida Humana Internacional

En la revista “First Things” la semana pasada, el profesor Robert George publicó un inteligente experimento mental. El Profesor George, en caso de que no lo sepa, es uno de los especímenes más raros en estos días: un miembro de la academia que es de manera abierta y orgullosa un militante provida, pro-familia y fielmente católico en una universidad de la Ivy League, en este caso la Universidad de Princeton.

En su artículo, sin embargo, el Dr. George insta a sus lectores a imaginar lo que sucedería si de repente él comenzará a insistir en que es un “progresista secular”. Naturalmente, otros progresistas seculares protestarían inmediatamente de que él no es tal cosa, ya que no apoya el aborto, ni la causa del colectivo LGTBI, o cosas como el mandato a favor de la anticoncepción del seguro médico conocido como “ObamaCare”. A dicha acusación, el Profesor George, podría responder de la siguiente manera:

Oye, pero yo fui educado por progresistas seculares. Fui a Swarthmore, luego a Harvard, luego a Oxford: todas son instituciones seculares dominadas por progresistas. Doy clases en Princeton, que es súper secular y progresista. Aprendí el catecismo progresivo secular. Lo sé de memoria. Se los puedo citar literalmente. Mis maestros progresistas seculares moldearon en gran medida quién soy. Les agradezco todos los días la excelente educación que me brindaron. Eso es parte de mi vida, hombre”. “¿Y sabes qué más? ¡Está en mi familia! Mi abuelo materno era laicista. Era un italiano anticlerical. Incluso era masón. Amé y adoré a ese hombre. ¡Fue una gran influencia para mí!”

O, agrega y podría señalar que, bueno de seguro él no es estrictamente pro-elección (a favor de que la mujer decida el aborto o no), pero cree en ayudar a los pobres, reformar el sistema criminal y tratar a los inmigrantes con humanidad. Y, después de todo, estos problemas son progresivos y, de hecho, él cree que estas ideas “están en el corazón de lo que significa ser un progresista secular”. Y entonces, resulta que realmente es un muy buen progresista secular después de todo “Y, por cierto”, podría añadir, “¿quién eres tú para cuestionar mi fe progresista secular? Yo defino quién soy, no tú”.


El catolicismo “devoto” de Joe Biden

Es difícil no reírse del artículo del profesor George porque es precisamente el tipo de palabrería que los católicos escuchan todo el tiempo de políticos supuestamente “católicos” como Joe Biden y Nancy Pelosi. Cuando los defensores de la vida señalan que los políticos tan estridentes a favor del aborto apenas son católicos, ellos (y sus partidarios) suelen responder con un montón de palabrerías sobre cómo fueron a una escuela jesuita, o a una escuela dirigida por monjas, o cómo en realidad son muy provida porque creen que todos deberían ser amables con otras personas. O podrían mencionar que su familia ha sido católica durante generaciones y lo importante que es para ellos este trasfondo cultural católico.

De hecho, un video publicado a principios de este mes por Joe Biden, que promociona su fe católica, es prácticamente una parodia del enfoque que el profesor George estaba satirizando en su artículo. En él, comienza hablando de un encuentro que tuvo con el Papa Francisco, y cómo cuando salió de ese encuentro, vio a un grupo de monjas. Esas monjas, dijo, le recordaron la importancia de la “generosidad con otras personas”, “tender la mano” y “hacer un punto para entender que somos los guardianes de nuestro hermano”. Esto es lo que las monjas “simbolizan para mí”, dijo.

Este tipo de cosas tiene tanta sustancia como una crema. Sin embargo, en la reciente convención del partido demócrata. Publicaron el artículo con este comentario poco irónico: “Este es el tipo de convicción moral que necesitamos en el presidente de los Estados Unidos”. Sin embargo, apenas hay una persona en la tierra, de cualquier religión o sistema de creencias, que no esté de acuerdo con que las personas deben cuidarse y ser amables entre sí. Si esto prueba que alguien es un católico “devoto”, o tiene alguna “convicción moral” excepcional, entonces hemos puesto la vara demasiado baja.

La fe falsa como una herramienta política

Mientras tanto, hay varias publicaciones liberales (progresistas), cuestionablemente católicas, que están interfiriendo a favor de Biden, publicando artículos que intentan valientemente demostrar que la fe de Biden es profunda, mucho más profunda de lo que la mayoría de la gente cree. Inevitablemente, no mencionan su rechazo militante de la enseñanza Católica en temas como el aborto y el matrimonio de parejas del mismo sexo y en su lugar enfatizan cómo Biden a menudo invoca su fe cuando habla de temas como la raza, la solidaridad con los pobres y la inmigración.

Por supuesto, la postura de Biden sobre estos temas resulta ser una postura que no tiene absolutamente ningún costo político. Y así, en estos temas, Biden puede tener su pastel y comérselo también: puede atraer a los votantes religiosos al afirmar que su postura está motivada de alguna manera por su fe “devota”, pero simultáneamente puede cortejar a los votantes seculares tomando posiciones con las que ya están de acuerdo.

Curiosamente, Biden nunca habla de cómo nunca “impondría” sus “creencias religiosas” sobre la inmigración, o ayudar a los pobres, a otras personas. Sin embargo, cuando se trata del aborto, de repente se preocupa mucho por imponer su fe a los demás. “Acepto la posición de mi iglesia sobre el aborto”, afirmó en un debate vicepresidencial de 2012. “Lo acepto en mi vida personal. Pero me niego a imponerlo a cristianos, musulmanes y judíos igualmente devotos”. De hecho, en el momento en que la fe “devota” de Biden pudiera llevarlo por un camino que le costaría el apoyo de los demócratas progresistas, parece que siempre es su fe la que cede.

Uso indebido de la teoría de la "prenda sin costuras" para ignorar el aborto

Los partidarios católicos pro-Biden inevitablemente intentan justificar las opiniones de Biden a favor del aborto y en contra de la familia con una versión confusa de la teoría de la llamada “prenda sin costuras”. En su forma básica, esta teoría simplemente señala que todas las cuestiones morales están interconectadas. Oponerse al aborto es una forma de ser provida, y también lo es trabajar para detener la guerra, o para terminar con la pobreza o el racismo. Tomada al pie de la letra, la teoría de la prenda sin costuras no está mal. Los problemas morales están profundamente entrelazados. Los filósofos desde Aristóteles también hablaron de la “unidad” de las virtudes. San Agustín respalda una versión de esta idea en De Trinitate, cuando señala que en la medida en que una persona posee una virtud, también en algunas medidas posee todas las demás, ya que las virtudes no pueden separarse. Como dijo el cardenal Mueller en una charla de 2015, la imagen de la “prenda sin costuras” se utiliza, “para ilustrar cómo la enseñanza moral católica es un todo coherente, uniendo hilos éticos, religiosos y políticos en una visión moral unificada”.

O, como lo expresó la USCCB (Conferencia Episcopal de Estados Unidos) en su documento, Viviendo el Evangelio de la Vida:

Adoptando una ética de vida coherente, la Iglesia Católica promueve un amplio espectro de cuestiones que buscan proteger la vida humana y promover la dignidad humana desde el inicio de la vida hasta su momento final. La oposición al aborto y la eutanasia no excusa la indiferencia hacia quienes sufren de la pobreza, la violencia y la injusticia. Cualquier política sobre la vida humana debe trabajar para resistir la violencia de la guerra y el escándalo de la pena capital. Cualquier política de dignidad humana debe abordar seriamente los problemas de racismo, pobreza, hambre, empleo, educación, vivienda y atención médica. Por lo tanto, los católicos deben involucrarse con entusiasmo como defensores de los débiles y marginados en todas estas áreas. Los funcionarios públicos católicos están obligados a abordar cada uno de estos temas mientras buscan construir políticas consistentes que promuevan el respeto por la persona humana en todas las etapas de la vida.


No hay excusa para apoyar el aborto.

“Pero”, agrega el documento en una aclaración crucial:

Tener razón en tales asuntos nunca puede excusar una elección incorrecta con respecto a los ataques directos a vidas humanas inocentes. Sin duda, el hecho de que no se proteja y defienda la vida en sus etapas más vulnerables hace que se sospeche de cualquier reivindicación de la corrección de las posiciones en otros asuntos que afectan a los más pobres y menos poderosos de la comunidad humana”. (Viviendo el Evangelio de la Vida, No. 22)


Y ahí está el problema. En la práctica, los católicos liberales (también conocidos como progresistas) y otros disidentes han tendido a usar la imagen de la “prenda sin costuras” para esfumar la línea entre varios temas morales, poniendo un menor énfasis en aquellos temas que no les preocupan (es decir, el aborto y la eutanasia), o activamente disentir sobre la enseñanza Católica, mientras pregonan sus posiciones “católicas”, sobre otros temas más de moda (es decir, la proliferación nuclear, la pena de muerte). A menudo, de hecho, incluso afirmarán que algún político católico proaborto es realmente “provida”, debido a su posición sobre algún otro tema.

Como dijo el cardenal Mueller, algunas personas usan la imagen de la “prenda sin costuras” de una manera “intelectualmente deshonesta”:

“Permitir o al menos justificar hacer la vista gorda ante los casos de aborto, anticoncepción o financiación pública para la investigación con células madre embrionarias, siempre y cuando estos estuvieran simultáneamente acompañados de oposición a la pena de muerte o promoción del desarrollo económico para los pobres, cuestiones que también forman parte del tejido de la enseñanza moral católica”.

Debemos volver a sensibilizar a las personas sobre la violencia del aborto

Parece justo decir que Joe Biden es un maestro de esta forma particular de deshonestidad intelectual. Por ejemplo, en un elogio reciente pronunciado en el funeral de George Floyd, Biden enfatizó cómo él “creció con la Doctrina Social Católica”, que le enseñó “que la fe sin obras está muerta, y que nos conocerán por las obras que hacemos”. Tenemos que trabajar, dijo, “para asegurar que todos los hombres y mujeres no solo son creados iguales, sino que son tratados por igual”.

De hecho, lo hacemos. Pero, bien podríamos preguntarnos, ¿cómo podemos asegurarnos de que todos los hombres y mujeres son tratados por igual si estamos promoviendo simultáneamente el asesinato de niños inocentes en el útero? Eso es como elogiar a la mano derecha por salvar vidas, mientras que la izquierda comete un asesinato. Desafortunadamente, demasiados católicos blandos están perfectamente dispuestos a darle a Biden su apoyo a la matanza de niños, pero hablarán efusivamente sobre sus raíces “católicas” y su fe “devota”, señalando sus posiciones “compasivas” sobre otros temas menores.

Al final, la raíz del problema es que la gente se ha vuelto insensible a la belleza de la vida humana, viéndola simplemente desde una perspectiva utilitaria, como una mercancía material, y sin reaccionar ante el horror del aborto. El aborto es el asesinato brutal y violento de un ser humano vivo. Eso es simplemente un hecho. La industria del aborto, sin embargo, se ha convertido en experta en “maquillar” el aborto, asegurándose de que cuando la gente hable o piense sobre el aborto, hable o piense en cualquier cosa menos en lo que realmente es: un bebé muerto. Por eso, cuando me refiero al aborto, siempre hablo de él como un acto violento contra el niño por nacer y la madre. Uno muere y el otro es herido de por vida. La única razón por la que alguien puede ver el apoyo de un político al aborto como una sola pequeña y perdonable “tabla” de su plataforma política es porque la industria del aborto y los medios de comunicación han tenido tanto éxito en desviar nuestra atención de la violencia del aborto.

El aborto es el tema "preeminente" de nuestro tiempo

Creo que los anti-vida y los progresistas usan el enfoque deshonesto de la teoría de la “ropa sin costuras” para distraernos y dividirnos, haciéndonos sentir avergonzados por hablar tanto sobre un tema, el aborto, mientras hay tantos otros temas importantes. Por supuesto, hay otras cuestiones importantes. Pero los católicos tienen todas las razones para defender sin vergüenza la dignidad inmutable de cada persona, desde su comienzo hasta su fin natural, y para hacer que los políticos (especialmente los católicos autoproclamados) rindan cuentas sobre la principal amenaza a la dignidad humana y la vida de hoy. Como escribió el Papa San Juan Pablo II: “Se siente una sensibilidad extrema similar a una reacción santa cuando se cometen atentados contra la vida en forma de hambre, guerra y terrorismo; sin embargo, no se puede encontrar este sentimiento de sensibilidad ante el aborto, que se cobra la vida de innumerables seres inocentes”.

La USCCB (Conferencia Episcopal de Estados Unidos) reafirmó recientemente la enseñanza de la Iglesia y confirmó su posición al nombrar el aborto como el tema “preeminente” de nuestro tiempo. Conforme escribieron: “La amenaza del aborto sigue siendo nuestra principal prioridad porque ataca directamente a la vida misma, porque tiene lugar dentro del santuario de la familia y por la cantidad de vidas destruidas”. (Revista Formando conciencias para una ciudadanía fiel, Nro. ° 22)

El mundo de hoy está lleno de muchos males sociales, que están interconectados y deben abordarse plenamente. Pero ni siquiera podemos empezar a abordar las diversas formas de violencia y degradación que afligen a nuestra sociedad, si no nos ponemos de acuerdo primero en la urgente necesidad de detener el ataque violento, deliberado y generalizado contra los más inocentes entre nosotros. De la misma manera no podemos permitir que los políticos se salgan con la suya diciendo que de alguna manera son católicos “devotos” porque una vez fueron a la escuela católica, cuando se oponen consistentemente a la enseñanza de la Iglesia en este tema moral tan crítico.

https://www.hli.org/2020/08/is-biden-catholic/

 

MENSAJE DE PADRE SHENAN BOQUET

Formación Provida Campus Virtual

Importancia de la capacitación provida



VER CURSOS PROVIDA