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La conciencia y su formación

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Joseph Meaney, PhD

Director Internacional de Desarrollo

Human Life International (HLI)

Nota del traductor/editor: Este artículo fue originalmente publicado para el Boletín de la Internacional de Seminaristas por la Vida de HLI. Sin embargo, estamos convencidos de su utilidad para todas las personas involucradas en la defensa de la vida y la familia.

El juicio de la conciencia es, al mismo tiempo, algo maravilloso a considerar y un asunto muy serio a tener en cuenta. Nuestro Señor inspiró a millones de mártires cuyas conciencias fueron formadas en la fe católica y que, como resultado de ello, dijeron a sus perseguidores: Podrás matarme, pero no podrás obligarme a traicionar mis convicciones de conciencia.
 

¿Qué significa la palabra “conciencia”?

La conciencia, o la conciencia moral, es un término filosófico y teológico que viene del latín conscientia, que significa “con conocimiento”. Este término latino viene, a su vez, del vocablo griego syneidesis. Estas formas antiguas de la palabra tienen el doble significado de tener conocimiento y de darse cuenta. Estos dos significados se encuentran presentes en los idiomas que provienen más directamente del latín, como el español.

 

Actividades Redessvida Octubre 2016

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Cecilia Rodríguez imparte capacitación a los estudiantes del Instituto de Laicos en Aguascalientes, México.

 

IV Encuentro de la Red Latinoamericana de Sacerdotes y Seminaristas por la Vida

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“Toda vida es vida de Dios, que se hace presente en medio de nosotros”

Santa Teresa de Calcuta

DECLARACIÓN DE GUATEMALA, POR LA VIDA Y LA FAMILIA


Los sacerdotes y seminaristas participantes del IV Encuentro de la Red

Latinoamericana de Sacerdotes y Seminaristas por la Vida, reunidos en el evento organizado por HUMAN LIFE INTERNATIONAL, REDESSVIDA,

Pastoral Arquidiocesana de la Vida, Pastoral Familiar CEG, ASOVID y JUVID, y con el respaldo de la CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA, siendo el anfitrión la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala, con la participación de Delegaciones de México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Perú, Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Venezuela, Colombia y Puerto Rico,  en las instalaciones del Colegio Agustiniano, ciudad de Guatemala, del 11 al 13 de octubre de 2016;  hemos constatado que la vida y la familia como fuente de amor, de escuela de valores y eje central del desarrollo de las naciones, está siendo atacada en toda América Latina a través de la “cultura de la muerte”, imponiendo políticas, programas y leyes contra el ser humano en su dimensión personal a través de:  la contracepción, el aborto, la esterilización voluntaria y forzada, los alquileres de vientre,  la fecundación  in vitro,  la manipulación embrionaria, la eutanasia y la eugenesia;  y en su dimensión social a través de: el laicismo que pretende sacar a Dios de la esfera pública, el ataque hacia el matrimonio, el ataque a la libertad religiosa, la violación del derecho legítimo de los padres a educar a sus hijos, el adoctrinamiento en la ideología de género concretada hacia falsos derechos y utilizando como medio de expansión los programas de la mal llamada educación integral en sexualidad y los falsos e inexistentes derechos sexuales y reproductivos.


Reunidos para el estudio de la realidad de la Vida y la Familia bajo sus aspectos biológicos, espirituales y sociales, reconociendo a la persona como un don de Dios y, por lo tanto, poseedora de dignidad desde su concepción (es decir, desde la fecundación) hasta su muerte natural, y movidos por la alegría del Evangelio y la urgencia de establecer la Cultura de la Vida:


Denunciamos la intromisión de la Organización de Naciones Unidas – ONU -, sus organismos,  ONG’s  por ellos financiadas, la Organización de Estados Americanos – OEA -, Amnistía Internacional, International Planned Parenthood Federation – IPPF -, gobiernos de otros países, fundaciones internacionales y otros, quienes pretenden  la imposición de leyes lesivas en nuestros países, pasando sobre la soberanía nacional, presionando y condicionando a organismos de los gobiernos y de instituciones oficiales y privadas, que están llamadas a defender la vida y la familia, pervirtiendo así su misión fundamental.


Por lo que, bajo el sustento filosófico, teológico, doctrinal, y científico, a la luz de la Revelación, en presencia de Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen de Guadalupe, Emperatriz de las Américas, llegamos a las siguientes conclusiones, y


 

Declaración de Human Life International y de su Presidente, el Padre Shenan J. Boquet, acerca de la victoria de Donald Trump como Presidente de EEUU

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FRONT ROYAL, VIRGINIA, EEUU. 10 de noviembre de 2016. “El señor Donald Trump ha ganado la presidencia de EEUU. Si bien le damos la bienvenida a esta noticia, también estamos muy conscientes de que nuestra labor, como defensores de la vida y la familia, comienza hoy de nuevo. Oremos para que el señor Trump se adhiera a sus compromisos de campaña en relación con el respeto debido a la vida humana. Oremos también para que el nuevo presidente se rodee de hombres y mujeres de profunda fe y sólida  integridad – hombres y mujeres que tengan el valor y la convicción de llevar a cabo los profundos cambios que el gobierno de EEUU necesita en este momento de la historia. Con las mayorías obtenidas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, por parte del Partido Republicano, cuya plataforma es provida, el señor Trump debe ser capaz de cumplir con sus promesas de campaña, especialmente en cuanto a la eliminación del financiamiento público a Planned Parenthood, la organización más abortista de EEUU y filial de la más abortista del mundo: la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF, por sus siglas en inglés).

“Se trata de una verdadera oportunidad para revocar el actual ataque contra la vida humana, el matrimonio verdadero, la familia, la libertad religiosa y las demás instituciones que permiten un auténtico florecimiento para todo el pueblo. Junto a nuestro deber de exigir responsabilidad al nuevo gobierno, renovemos nuestro compromiso con la defensa de todos estos dones de Dios en todos los niveles de la sociedad. Comencemos con comprometernos nosotros mismos y nuestras propias familias con el crecimiento en la santidad. Nuestro Dios es tan bueno. Vivamos con verdadera gratitud y generosidad respecto de los dones que Él nos ha dado y con plena convicción de que Dios es la única respuesta a los problemas de EEUU y del mundo. No tengamos miedo y pongámonos a trabajar.”


 


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